KAYAK ofrece nuevas rutas de descburimiento, pasando del turismo masivo a las experiencias auténticas, basadas en el bajo impacto y el sabor local
Más allá de los clásicos, un cambio de rumbo
Mientras muchos viajeros españoles preparan sus maletas para recorrer los mismos destinos populares de siempre, una nueva tendencia empieza a ganar terreno: el turismo de bajo impacto. Según KAYAK, el reconocido buscador de viajes, cada vez más personas buscan experiencias auténticas, lejos de las multitudes y más conectadas con la cultura local… y la gastronomía es un ingrediente esencial en esta transformación.
El reciente informe WTF (What The Future) de KAYAK señala que para 2030, esta forma de viajar podría redefinir por completo la industria turística. Un estudio entre viajeros de ocho países reveló que más del 35% está dispuesto a hacer elecciones más conscientes y el 36% prioriza experiencias éticas, como reducir su huella ambiental o evitar el turismo excesivo.
13 joyas escondidas para descubrir… y degustar
Para abrir el apetito de los viajeros curiosos, KAYAK elaboró una lista de 13 destinos sorprendentes. Desde parajes volcánicos hasta pueblos medievales, cada uno promete una experiencia única en la que la cultura, la sostenibilidad y la gastronomía local son protagonistas.
En Guatemala, además de sus majestuosos volcanes, los viajeros pueden explorar la cocina tradicional maya, rica en maíz, frijoles, tamales y el icónico kak’ik (un caldo rojo de pavo). La ciudad de Antigua es también un paraíso para los amantes del café, con fincas que ofrecen catas y experiencias de recolección.
Bolivia, por su parte, cautiva con el espejo natural del Salar de Uyuni, pero también con su cocina andina. Destacan platos como el silpancho, la sopa de maní y la quinua real, cultivada en la región. Nuevas iniciativas turísticas buscan preservar esta riqueza natural y culinaria bajo un enfoque más responsable.

Europa menos transitada, sabores más auténticos
Dentro del continente europeo, Georgia emerge como un tesoro aún poco explorado. No solo presume de tener la tradición vinícola más antigua del mundo (más de 8.000 años), sino que su cocina es un festín para el paladar: khachapuri, khinkali y vinos ámbar fermentados en qvevris ofrecen una experiencia sin igual.
Bosnia y Herzegovina, con joyas como Mostar, invita a recorrer su historia mientras se degusta un cevapi al carbón o un burek recién horneado. En España, dos destinos destacan por su carácter auténtico: Albarracín, con sus platos de caza y embutidos tradicionales, y Asturias, donde la sidra natural, los quesos artesanos y la fabada convierten cada comida en una celebración del territorio.
África y Asia: sabores que conectan con la tierra
En Cabo Verde, el desarrollo turístico se orienta a energías renovables y preservación cultural. Su cocina mezcla raíces africanas con toques portugueses, como en la cachupa, un guiso de maíz y legumbres que resume la historia del archipiélago.
Zambia y su apuesta por safaris sostenibles también abren la puerta a la gastronomía local, con platos tradicionales elaborados a base de maíz, verduras frescas y carne cocida lentamente, ofrecidos en campamentos comunitarios. Mientras, en Marruecos, lejos de Marrakech, Ouarzazate permite disfrutar de una cocina bereber casera, preparada en tajines de barro y compartida en familia, gracias a iniciativas de turismo comunitario.

Destinos gastronómicos con alma en Medio Oriente y el norte helado
Omán, en Oriente Medio, ofrece una experiencia muy distinta a sus vecinos más conocidos. Sus mercados tradicionales rebosan de especias, dátiles y platos como el shuwa, cordero cocinado bajo tierra durante horas, acompañado de arroz especiado. Un viaje perfecto para quienes buscan autenticidad y sabor.
En el extremo norte, Groenlandia sorprende con una cocina basada en productos locales como pescado seco, focas y bayas árticas, reflejo de una cultura que se adapta a la dureza del entorno. Las Islas Feroe también destacan por su cocina de proximidad, reconocida por chefs nórdicos que promueven ingredientes locales en menús de alta calidad pero baja huella ambiental.

Tecnología e inspiración para planear con más conciencia
Para quienes desean dejar atrás los circuitos convencionales sin renunciar a la buena comida ni al confort, la inteligencia artificial también juega un papel clave. La herramienta «El Mejor Momento para Viajar» de KAYAK ayuda a planificar escapadas éticas, considerando temperatura, precio y ocupación, para evitar temporadas altas y apoyar economías locales en otros momentos del año.
Natalia Diez-Rivas, directora comercial de KAYAK para Europa, lo resume así: “Viajar de forma consciente no significa renunciar, sino ganar. Ganas una conexión más profunda, experiencias más auténticas y un respeto real por los lugares que visitas. Y eso incluye la comida, que es la puerta de entrada a cualquier cultura”.
En definitiva, saborear el mundo también puede ser un acto de responsabilidad. Estos 13 destinos ofrecen experiencias que alimentan el cuerpo, la mente y el planeta. Porque viajar bien es, también, comer bien… y con conciencia.