Una ruta entre lagos glaciares y bosques pirenaicos
Este mes de agosto regresan las rutas guiadas al Bac de Llívia – La Bollosa (Les Bulloses), una de las actividades más esperadas del verano en la Cerdanya. Organizadas por el Ayuntamiento de Llívia, estas excursiones permiten adentrarse en un entorno natural de gran valor, dominado por lagos de origen glaciar, extensos bosques y paisajes de alta montaña.
Las caminatas se desarrollarán los domingos 3, 10, 17 y 24 de agosto, y están dirigidas por Guies del Pirineu, dentro del programa «Cerdanya Senderisme de Salut». El recorrido es circular, de aproximadamente tres horas a pie, más el trayecto en telesilla desde la estación de esquí de Font-romeu. Es una actividad perfecta para quienes quieren combinar deporte, naturaleza y bienestar.
Una experiencia apta para toda la familia (y para perros)
Durante el paseo, los participantes recorrerán una zona rica en biodiversidad, con la posibilidad de observar hasta cinco estanques glaciares, rodeados por las cumbres más elevadas de la Alta Cerdanya. El sendero atraviesa rincones silenciosos de gran belleza, donde la historia del territorio se entrelaza con su riqueza ecológica.
La excursión está pensada para personas con una condición física media, amantes del senderismo y la montaña. Además, los perros también son bienvenidos, siempre que se mantengan atados y, durante el trayecto en telesilla, se transporten en un cesto adecuado.
Gastronomía local para recuperar fuerzas
Después de una jornada activa en la naturaleza, nada mejor que saborear la cocina de la región. Por eso, el Grupo Esquirol propone completar la experiencia con una parada gastronómica en alguno de sus establecimientos ubicados en Llívia y Puigcerdà.
En el Restaurant Esquirol, los visitantes encontrarán platos elaborados con productos de proximidad y recetas tradicionales con un toque contemporáneo. En La Taverna del Call, el ambiente es más informal y acogedor, ideal para tapear o compartir raciones. Y para quienes buscan una opción rápida y sabrosa, Planxadito’s, recién inaugurado en Puigcerdà, ofrece bocadillos calientes, hamburguesas y propuestas perfectas para toda la familia.
Una escapada que lo tiene todo: naturaleza, gastronomía y descanso
Si se desea prolongar la estancia y disfrutar más tiempo de la Cerdanya, el Hotel Esquirol pone a disposición de los visitantes habitaciones confortables, spa con vistas a la montaña y un entorno relajante para desconectar. Todo está pensado para que la visita no sea solo una excursión, sino una experiencia integral que combine ocio activo, descanso y buena comida.
El Grupo Esquirol aspira a ser ese complemento perfecto para quienes visitan la comarca, brindando servicios de calidad, trato familiar y una oferta que une lo mejor de la hospitalidad pirenaica con el sabor local.
Descubrir la Cerdanya a través de su cocina
Además del paisaje, la gastronomía ceretana es uno de los grandes atractivos del territorio. Entre sus especialidades destacan platos elaborados con productos de temporada como las setas, la ternera ecológica, embutidos artesanales, quesos de montaña y postres caseros con frutos del bosque. Esta cocina, rica y nutritiva, refleja el carácter montañés de la región y sus tradiciones.
Durante el verano, muchos restaurantes de la zona, incluidos los del Grupo Esquirol, actualizan sus cartas con recetas frescas que invitan a sentarse sin prisas. Ensaladas con queso de cabra local, carnes a la brasa con hierbas silvestres, o cremas frías de verduras de huerta, son solo algunas de las opciones que se pueden encontrar. Cada comida es una oportunidad para saborear el paisaje, con ingredientes que narran la historia y el alma de la comarca.
Una apuesta por el turismo sostenible y con identidad
Propuestas como las salidas al Bac de Llívia representan un modelo de turismo sostenible, que pone en valor el patrimonio natural y cultural del territorio. Con la guía de profesionales expertos en la zona y el apoyo de actores locales como el Grupo Esquirol, se potencia un tipo de turismo responsable, saludable y enriquecedor.
Este tipo de iniciativas refuerzan la identidad de la Cerdanya como un destino de calidad, donde la montaña no es solo un decorado, sino una experiencia viva que se puede caminar, saborear y sentir. En definitiva, una escapada al Bac de Llívia no solo es una ruta de senderismo: es una inmersión en la esencia pirenaica.
Para más información sobre las excursiones:
Ayuntamiento de Llívia – Actividades de verano
Domingos de agosto: 3, 10, 17 y 24
Para reservas gastronómicas y alojamiento: www.hotelesquirol.com
¡Este verano, descubre el Bac de Llívia con los cinco sentidos!

